La princesa de Gales, Kate Middleton, protagonizó uno de los momentos más comentados de la ceremonia del Trooping the Colour al lucir una joya cargada de simbolismo que perteneció a Diana Spencer. El detalle no pasó desapercibido entre los seguidores de la familia real británica, especialmente porque la princesa Charlotte también pareció sumarse al homenaje con un accesorio similar.
Durante el tradicional desfile militar que celebra el cumpleaños oficial del rey Carlos III, Kate apareció junto a sus hijos vistiendo un elegante conjunto azul claro diseñado por Catherine Walker, complementado con un sombrero de Philip Treacy en el mismo tono.
Sin embargo, más allá de su atuendo, fue una de sus joyas la que captó la atención de los observadores reales. La princesa lució la emblemática pulsera de perlas y diamantes de tres vueltas que perteneció a Diana, una de las piezas más reconocibles de la colección personal de la fallecida princesa.
La joya fue creada por el diseñador Nigel Milne y Diana la utilizó en diversas ocasiones durante finales de la década de los ochenta. Entre sus apariciones más recordadas se encuentran eventos benéficos, funciones de gala en Londres y una cena de Estado celebrada en Hong Kong, donde la combinó con el famoso vestido conocido como “Elvis” y la histórica tiara Lover’s Knot.
La historia de la pulsera adquirió un significado aún más especial tras la muerte de Diana en 1997. Con el paso de los años, la pieza pasó a manos del príncipe William, Prince of Wales, quien posteriormente se la obsequió a Kate Middleton.
Otro detalle que llamó la atención durante la ceremonia fue que la princesa Charlotte of Wales, de 11 años, parecía llevar una pulsera muy similar mientras acompañaba a su madre en la carroza real. Aunque no se ha confirmado oficialmente si se trata de la misma pieza o de una joya inspirada en ella, el gesto fue interpretado como un emotivo guiño a la memoria de Diana.
La aparición de Kate y Charlotte con accesorios coordinados reforzó una tradición cada vez más frecuente dentro de la familia real británica: rendir homenaje a la princesa Diana a través de joyas, prendas y detalles simbólicos que mantienen vivo su legado entre las nuevas generaciones.


