Querétaro se ubicó en el octavo lugar a nivel nacional con la tasa más alta de adolescentes presuntamente involucrados en la comisión de delitos, de acuerdo con las más recientes Estadísticas sobre Personas Adolescentes en Conflicto con la Ley (EPACOL) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
El informe detalla que en la entidad se registran 402 casos por cada cien mil adolescentes, cifra que coloca al estado dentro de los primeros lugares del país en este indicador, basado en carpetas de investigación abiertas por presuntos ilícitos en los que están implicados menores de edad.
No obstante, el panorama cambia en lo referente a la población de adolescentes internados en centros especializados, donde Querétaro presenta una de las proporciones más bajas del país. Según el mismo reporte, apenas el 0.6 por ciento de las personas privadas de la libertad en estos espacios son menores de edad, lo que ubica al estado en la séptima posición nacional con menor presencia de adolescentes en internamiento.
A nivel nacional, las diferencias entre entidades son amplias. El Estado de México encabeza la lista con más del 16 por ciento de adolescentes en centros de internamiento, seguido por la Ciudad de México con 10 por ciento y Baja California con 9.2 por ciento, lo que refleja contrastes significativos en la distribución de esta población.
En el caso queretano, el único centro de internamiento para menores opera actualmente al 23 por ciento de su capacidad total, de acuerdo con la disponibilidad de camas reportada en la estadística.
El informe también incluye datos sobre la infraestructura y el personal destinado a la atención de adolescentes en conflicto con la ley. En Querétaro laboran 64 personas en este sistema, una cifra menor en comparación con entidades como la Ciudad de México, que concentra más de 500 trabajadores en sus centros, mientras que en otras regiones el personal es considerablemente más reducido.
En el ranking nacional de tasas de carpetas de investigación iniciadas contra adolescentes, destacan Aguascalientes, Nuevo León y Sonora como los estados con los niveles más altos, mientras que la media nacional se ubica en 259 casos, con información correspondiente a 2024 y publicada recientemente.
El panorama general muestra un país con marcadas diferencias regionales en la incidencia de delitos presuntamente cometidos por adolescentes, así como en la capacidad institucional para su atención y reintegración social.


