En medio del paisaje semidesértico de Querétaro existe un lugar que parece fuera de contexto: una isla rodeada por las aguas de la presa Zimapán, entre montañas y cañones. Se trata de Tzibanzá, una comunidad de Cadereyta de Montes que ha convertido su entorno natural en una alternativa de turismo de descanso y aventura.
El destino se encuentra aproximadamente a una hora y media de la capital queretana y forma parte de una zona donde el paisaje cambia de manera notable. Al llegar a la presa, el camino entre cerros desemboca en un amplio espejo de agua, desde donde el acceso a la isla se realiza mediante embarcaciones.
Una de las particularidades de Tzibanzá es que no se trata de un complejo turístico de grandes dimensiones. La oferta de hospedaje mantiene una escala reducida y está vinculada con el trabajo de los habitantes de la comunidad, quienes formaron una cooperativa para desarrollar actividades turísticas como una fuente de ingresos.
El principal atractivo es precisamente la posibilidad de desconectarse del ritmo de la ciudad. El campamento cuenta con cabañas con vista a la presa y espacios para disfrutar del paisaje, mientras que por la noche las condiciones de poca iluminación permiten observar el cielo estrellado.
Para quienes buscan algo más que descanso, la zona también ofrece actividades acuáticas. Entre las opciones se encuentran paseos en lancha, kayak y pesca deportiva, además de recorridos hacia algunos de los manantiales que se encuentran en los alrededores de la presa.
La experiencia también tiene un componente gastronómico. El hospedaje de la isla incluye alimentos preparados de manera casera, con opciones que forman parte de la cocina cotidiana de la comunidad.
Tzibanzá forma parte de los atractivos de Cadereyta de Montes, Pueblo Mágico que combina zonas semidesérticas con áreas serranas y diversos espacios naturales. La propia Secretaría de Turismo de Querétaro identifica a la isla como uno de los puntos de interés para realizar actividades acuáticas y disfrutar de la presa Zimapán.
Además, el destino mantiene una agenda de actividades deportivas. En septiembre de 2026 se realizó el Cruce Isla Tzibanzá, una competencia de natación en aguas abiertas con distintas distancias, lo que muestra cómo el cuerpo de agua también ha comenzado a utilizarse para eventos deportivos y experiencias de aventura.
Para quienes buscan una escapada diferente sin salir del estado, Tzibanzá ofrece una combinación poco habitual en Querétaro: agua, montaña, actividades al aire libre y un entorno pensado para alejarse durante algunas horas del movimiento urbano.


