Los 18 municipios de Querétaro fortalecerán la coordinación en materia de salud pública con el objetivo de impulsar acciones preventivas que mejoren la calidad de vida de la población y reduzcan riesgos sanitarios, acordaron autoridades durante la Primera Reunión Ordinaria de la Red Queretana de Municipios por la Salud.
Durante el encuentro, el presidente municipal de Corregidora y titular de este organismo, Chepe Guerrero, destacó que la prevención debe convertirse en el eje de las políticas públicas, al señalar que la salud no depende únicamente de la atención médica, sino también de acciones cotidianas como el saneamiento, la limpieza de espacios públicos y la promoción de hábitos saludables.
El alcalde subrayó que los gobiernos municipales desempeñan un papel clave en la prevención de enfermedades mediante programas enfocados en el mantenimiento de parques, el impulso a la actividad física, la eliminación de focos de infección y la atención cercana a la ciudadanía.
En la reunión participaron especialistas de la Secretaría de Salud del estado y representantes de organismos internacionales, quienes presentaron estrategias para fortalecer la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, promover entornos alimentarios saludables y consolidar políticas públicas orientadas al bienestar de la población.
Uno de los temas prioritarios fue el combate al dengue, donde las autoridades reiteraron la importancia de mantener una coordinación permanente entre municipios y ciudadanía para eliminar criaderos del mosquito transmisor, reforzar las labores de saneamiento y fortalecer la vigilancia epidemiológica.
Asimismo, se revisaron los avances de los programas de certificación de Municipios Promotores de la Salud y de la Red de Ciudades Amigables con las Personas Adultas Mayores, iniciativas que buscan generar espacios más seguros, saludables e incluyentes para la población.
Las autoridades coincidieron en que la colaboración entre los tres órdenes de gobierno será fundamental para consolidar una política de salud preventiva que permita atender los principales retos sanitarios antes de que se conviertan en problemas de mayor impacto.


