La industria maderera en Querétaro enfrenta un periodo complicado debido a la reducción en el consumo, la incertidumbre económica internacional y los efectos de las políticas arancelarias, factores que han provocado disminuciones importantes en las ventas de algunas empresas del sector.
La presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Maderera (Canainma) en Querétaro, Jaqueline Sánchez Portillo, informó que entre los integrantes de la organización se han identificado bajas de hasta 50 y 60 por ciento en la comercialización de productos, aunque aclaró que no existe todavía una cifra generalizada para todo el sector estatal.
La representante empresarial explicó que la delegación queretana cuenta con 29 socios, pero la actividad relacionada con la madera es más amplia, ya que tan solo en la capital del estado se estima la presencia de alrededor de 800 unidades económicas vinculadas con esta industria, desde procesos de transformación hasta la elaboración de productos terminados.
Sánchez Portillo señaló que la disminución en las exportaciones, el aumento en costos de importación y las afectaciones en las cadenas de suministro han representado algunos de los principales retos para las empresas madereras. Además, destacó que una parte importante de la materia prima proviene de países como Brasil y Chile, por lo que los incrementos en impuestos y retrasos en puertos han impactado la operación del sector.
Ante este escenario, Canainma trabaja junto con autoridades ambientales para impulsar el consumo de madera nacional y reducir la dependencia de proveedores extranjeros, aunque reconoció que aún existen desafíos relacionados con infraestructura y capacidad de producción en el país.
La empresaria confió en que el crecimiento económico de Querétaro permita fortalecer la demanda de productos elaborados con madera, como tarimas y materiales para embalaje, sectores que mantienen una participación importante dentro de la actividad industrial.
Como parte de sus acciones, la cámara también busca promover un consumo responsable mediante la compra de madera proveniente de establecimientos formales y con documentación que garantice su origen legal. Para ello, mantiene acuerdos de colaboración con organismos empresariales con el objetivo de orientar a consumidores y empresas sobre la importancia de adquirir productos con trazabilidad.


