Entre los sabores tradicionales de Querétaro existe un antojito que suele quedar fuera de los recorridos gastronómicos más conocidos: las gorditas de trigo, una preparación ligada a la cocina de municipios como San Juan del Río, Tequisquiapan y Ezequiel Montes.
A diferencia de las populares gorditas elaboradas con maíz, esta variedad tiene como ingrediente principal la harina de trigo y se prepara con productos sencillos como piloncillo, canela, anís y tequesquite. Su elaboración forma parte de una tradición que ha pasado de generación en generación y que todavía puede encontrarse en mercados y celebraciones locales.
Su carácter tradicional está relacionado precisamente con la sencillez de sus ingredientes. La combinación del trigo con el piloncillo y las especias da como resultado una preparación de sabor dulce y textura particular, que puede disfrutarse como acompañamiento del café o como un antojo por sí mismo.
Estas gorditas también son un ejemplo de cómo las recetas locales están vinculadas con las costumbres de cada comunidad. Su presencia en ferias patronales y espacios de convivencia mantiene vigente una preparación que ha resistido los cambios en los hábitos alimenticios y la incorporación de nuevos productos a la cocina cotidiana.
Más allá de su sabor, las gorditas de trigo representan una parte menos conocida del patrimonio culinario queretano. Su permanencia depende de que las nuevas generaciones continúen aprendiendo las formas tradicionales de preparación y de que estos productos sigan teniendo presencia en las celebraciones y espacios donde se mantiene viva la cocina local.
Para quienes buscan descubrir la gastronomía de Querétaro más allá de sus platillos emblemáticos, las gorditas de trigo ofrecen una oportunidad para acercarse a una tradición sencilla, poco difundida y profundamente ligada a la memoria culinaria de distintas comunidades del estado.


