En Amealco de Bonfil existe una tradición gastronómica que tiene al guajolote como protagonista y que ha pasado de generación en generación: el mole de guajolote, una preparación que forma parte de la identidad culinaria de este Pueblo Mágico.
A diferencia de la versión más común del mole, preparada con pollo, en Amealco el platillo se elabora tradicionalmente con carne de guajolote y mole rojo. Su preparación forma parte de las costumbres gastronómicas de la región y durante décadas ha estado vinculada a los llamados “Martes de Mole”.
La tradición se mantiene principalmente en establecimientos locales, donde el platillo puede encontrarse también otros días de la semana. La preparación no solo representa una opción gastronómica para los visitantes, sino una muestra de la herencia culinaria vinculada con las raíces otomíes y chichimecas de la región.
El mole es parte de una oferta gastronómica más amplia de Amealco. En sus mercados y calles también pueden encontrarse tostadas de arriero, preparadas con maíz quebrado, frijoles, nopales, queso ranchero y salsa; además de carnitas de cerdo y dulces tradicionales elaborados con leche, calabaza, camote y chilacayote.
Para quienes visitan Amealco durante un recorrido por sus comunidades, bosques y espacios artesanales, probar el mole de guajolote permite acercarse también a una parte de la historia y las costumbres que distinguen a este municipio queretano.


