El Acueducto de Querétaro es uno de los símbolos más representativos de la capital queretana. Construido entre 1726 y 1735 en piedra y cantera rosa, esta imponente obra colonial destaca por sus 74 arcos que se extienden a lo largo de poco más de un kilómetro, alcanzando hasta 28 metros de altura en su punto más elevado.
Más allá de su valor histórico y arquitectónico, el acueducto se ha convertido en un referente visual de la ciudad. Durante las noches, y de acuerdo con la temporada del año, su estructura suele iluminarse con distintos colores, lo que refuerza su atractivo turístico y su presencia en el paisaje urbano.
La obra se ubica sobre la Calzada de los Arcos, en la colonia Bosques del Acueducto, y es accesible desde distintas zonas de la ciudad, incluso mediante el autobús turístico que parte del centro histórico de Santiago de Querétaro.
Desde sus alrededores y puntos cercanos es posible apreciar una amplia vista panorámica de la ciudad. Además, en las inmediaciones de colonias como Carretas se concentra una oferta de cafés y restaurantes que complementan la visita con opciones para convivir, tomar un café o cenar.


