El príncipe Harry no viajará acompañado de Meghan Markle ni de sus hijos, el príncipe Archie y la princesa Lilibet, en su próxima visita a Londres, en medio de la disputa que mantiene por el nivel de protección policial que recibirá durante su estancia en Reino Unido.
De acuerdo con reportes internacionales, la decisión responde principalmente a preocupaciones de seguridad, ya que el esquema de protección financiado con fondos públicos no ha sido garantizado para la familia durante este desplazamiento. Aunque existía la intención de que los cuatro viajaran juntos desde California, la falta de un acuerdo en torno a las medidas de resguardo habría frenado ese plan.
El viaje de Prince Harry contempla varios compromisos oficiales y actividades vinculadas a los Juegos Invictus, proyecto que fundó para apoyar a militares heridos en combate. Sin embargo, el tema de la seguridad ha vuelto a tensar su relación con las autoridades británicas, en particular con el comité encargado de evaluar la protección de figuras públicas.
El desacuerdo se centra en la decisión de reducir el nivel de seguridad asignado al duque tras su salida de las funciones reales en 2020, situación que él ha impugnado legalmente en varias ocasiones sin éxito definitivo. Mientras su equipo insiste en que el riesgo acompaña a la persona y no al lugar donde se hospede, el gobierno británico sostiene que el sistema de protección actual es riguroso y proporcional.
En este contexto, también sigue sin confirmarse si habrá algún reencuentro familiar durante la visita. La posibilidad de ver al rey Carlos III, con quien Harry ha mantenido contactos esporádicos en los últimos años, permanece abierta, aunque sin agenda pública confirmada.
La ausencia de Meghan Markle y de sus hijos refuerza la distancia que la pareja mantiene con la familia real británica desde su salida de la monarquía, una ruptura que ha estado marcada por tensiones públicas, entrevistas y desacuerdos institucionales que aún no se han resuelto del todo.


