A unos 17 kilómetros de la ciudad de Querétaro se encuentra Hacienda Lagunillas, un antiguo recinto colonial que conserva buena parte de la arquitectura y atmósfera de una hacienda mexicana del siglo XVIII.
Ubicada en el municipio de Huimilpan, la propiedad combina espacios históricos con jardines, áreas de descanso y una propuesta de hospedaje que permite conocer el lugar con mayor calma. El casco conserva elementos arquitectónicos tradicionales y su iglesia consagrada es uno de los puntos que destacan dentro del conjunto.
La experiencia también se ha ampliado hacia el campo y la gastronomía. El sitio cuenta con viñedo y con el restaurante Labrantío, que ofrece una propuesta de cocina vinculada con el entorno rural de la hacienda.
El atractivo de Lagunillas radica precisamente en esa combinación: no se trata solamente de visitar una construcción antigua, sino de acercarse a una zona donde conviven patrimonio, paisaje y actividades relacionadas con el turismo rural. Huimilpan cuenta además con otras haciendas históricas y viñedos, por lo que el recorrido puede complementarse con diferentes experiencias.
Para quienes viven en la capital queretana y buscan una salida corta sin emprender un viaje largo, Hacienda Lagunillas representa una alternativa para cambiar el ritmo de la ciudad y acercarse a uno de los paisajes históricos que permanecen en los alrededores de Querétaro.


