La Secretaría de Salud del Estado de Querétaro reforzó las acciones de vigilancia epidemiológica y respuesta sanitaria en la entidad luego de la confirmación del primer caso de miasis humana causada por el gusano barrenador en el país, con el objetivo de fortalecer la detección oportuna de nuevos contagios y reducir el riesgo de propagación.
Como parte de las medidas implementadas, la dependencia incrementó el monitoreo en todas las unidades médicas del estado para identificar casos sospechosos y dar seguimiento puntual a los pacientes. Derivado de esta estrategia, fueron confirmados dos nuevos casos: un hombre de 73 años residente del municipio de Querétaro y otro de 85 años originario de San Juan del Río. Con estos registros, la entidad acumula cuatro casos confirmados de miasis humana durante 2026.
La miasis por Cochliomyia hominivorax es una infestación provocada por las larvas de una mosca que deposita sus huevecillos en heridas abiertas o en algunas mucosas del cuerpo. Al eclosionar, las larvas invaden el tejido vivo, donde continúan su desarrollo, lo que puede ocasionar lesiones de gravedad si no se recibe atención médica de manera oportuna.
Aunque esta enfermedad afecta principalmente al ganado y otros animales, también puede presentarse en personas. Las lesiones suelen comenzar en heridas pequeñas, raspaduras, piquetes de insectos, úlceras o sitios quirúrgicos recientes. Conforme avanza la infestación, pueden presentarse dolor intenso, inflamación, secreción con mal olor, sangrado e incluso la presencia visible de larvas en la herida.
Las autoridades sanitarias señalaron que cualquier persona puede desarrollar esta enfermedad, aunque el riesgo aumenta en quienes viven o trabajan cerca de animales de crianza, personas con heridas expuestas, adultos mayores, pacientes con diabetes, sistemas inmunológicos debilitados, personas con movilidad limitada o quienes habitan en comunidades rurales.
La Secretaría de Salud recomendó acudir de inmediato a una unidad médica ante cualquier herida que no cicatrice adecuadamente, presente secreción, mal olor, dolor intenso o evidencia de larvas. Asimismo, advirtió que no deben utilizarse remedios caseros ni sustancias como gasolina, cloro, insecticidas o derivados del petróleo para intentar retirar las larvas, ya que estas prácticas pueden agravar la lesión y favorecer infecciones.
Como medidas preventivas, la dependencia exhortó a mantener limpias y cubiertas todas las heridas, realizar cambios frecuentes de vendajes, reforzar la higiene personal y vigilar de manera constante las lesiones en personas que requieren cuidados especiales. También reiteró que la atención médica temprana es fundamental para evitar daños mayores en tejidos, cartílagos o huesos y disminuir el riesgo de complicaciones.


