Ante el incremento del riesgo de accidentes por picaduras de alacrán durante la temporada de calor y lluvias, la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro (SESA) exhortó a la población a reforzar las medidas preventivas para proteger su salud y acudir de inmediato a recibir atención médica en caso de sufrir una picadura.
De acuerdo con la dependencia, hasta la semana epidemiológica 24 de este año se han registrado 2 mil 464 casos en la entidad, una cifra que se mantiene dentro del comportamiento esperado y representa una disminución del 17.2 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se notificaron 2 mil 978 incidentes.
Las estadísticas muestran que las personas de entre 25 y 44 años concentran el mayor número de casos, mientras que los municipios con la mayor incidencia son Querétaro, Corregidora y Huimilpan.
La Secretaría explicó que la mayoría de las picaduras ocurre durante la noche, principalmente dentro de las viviendas o en áreas cercanas como patios, bodegas y espacios donde se acumulan materiales como leña, piedras, madera o basura, sitios que suelen servir de refugio para estos arácnidos.
Los síntomas pueden manifestarse desde los primeros minutos y hasta dos horas después del incidente. En los casos leves, es común presentar dolor intenso, sensación de ardor u hormigueo en la zona afectada. Sin embargo, cuando la intoxicación es moderada o grave pueden aparecer dificultades para respirar, alteraciones cardíacas, convulsiones, pérdida del estado de alerta e incluso complicaciones que ponen en riesgo la vida.
Por ello, la dependencia subrayó que una picadura de alacrán debe considerarse una urgencia médica y recomendó evitar la automedicación, así como acudir de inmediato a la unidad de salud más cercana para recibir el tratamiento adecuado.
Para disminuir el riesgo, la SESA recomienda mantener limpios los patios y alrededores de las viviendas, eliminar escombros y objetos donde puedan ocultarse los alacranes, reparar grietas en paredes y pisos, colocar mosquiteros en puertas y ventanas, revisar la ropa y el calzado antes de utilizarlos, además de evitar caminar descalzo y utilizar guantes de protección al realizar trabajos en el campo o manipular materiales de construcción.
La dependencia reiteró que la prevención y la atención oportuna son fundamentales para evitar complicaciones y proteger la salud de la población durante esta temporada.


