Querétaro se consolidó como el mercado de centros de datos de mayor crecimiento en América Latina durante los últimos 12 meses hasta marzo, de acuerdo con un nuevo informe de la firma de servicios e inversión inmobiliaria CBRE.
El estudio “Global Data Center Trends 2026” señala que los principales mercados de la región —São Paulo, Querétaro, Santiago y Bogotá— alcanzaron un inventario mayorista conjunto de 1,045 megawatts (MW) en el primer trimestre, lo que representa un crecimiento interanual de 41.3 por ciento.
En este contexto, Querétaro destacó de manera particular al registrar un incremento de 450.2 por ciento en su capacidad instalada, al pasar a 298.2 MW, impulsado por la llegada de proyectos de gran escala vinculados a hiperescala e infraestructura para inteligencia artificial.
El informe detalla que esta expansión ha sido acelerada por la inversión en infraestructura digital y el posicionamiento del estado como un nodo estratégico para la conectividad hacia América del Norte, además de su papel dentro de las tendencias de relocalización de empresas (nearshoring).
No obstante, CBRE advierte que el crecimiento del sector en la entidad enfrenta desafíos importantes, principalmente relacionados con la disponibilidad y confiabilidad del suministro eléctrico, así como la necesidad de autogeneración de energía por parte de algunos desarrolladores. A ello se suma la creciente presión sobre la disponibilidad de talento especializado.
Pese a estos retos, la vacancia en Querétaro se mantiene en niveles relativamente bajos, con 10.6 por ciento, lo que refleja una alta demanda y acuerdos de arrendamiento anticipados en nuevos desarrollos.
A nivel regional, São Paulo continúa siendo el mercado más grande de América Latina, mientras que Santiago y Bogotá muestran crecimientos más moderados y condiciones de oferta más limitadas o estables.
El informe también destaca que otros mercados emergentes como Montevideo, Paraguay y Buenos Aires comienzan a atraer mayor interés de inversionistas, impulsados por factores como estabilidad regulatoria, energía competitiva y expansión de la conectividad digital en la región.
Con este desempeño, Querétaro se posiciona como uno de los principales polos tecnológicos de América Latina, aunque con retos estructurales que serán clave para sostener su ritmo de crecimiento en los próximos años.


