Arqueólogos mexicanos realizaron un hallazgo considerado inusual en el estado de Veracruz: una estructura y una escultura prehispánicas con características que no tienen precedentes conocidos en la región y que podrían tener una antigüedad aproximada de 1,400 años, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
El descubrimiento incluye una plataforma de cerca de 30 metros de largo por 12 de ancho, construida con lajas y piedra caliza. La estructura presenta decoraciones con formas geométricas y piedras circulares en sus laterales, elementos que, según especialistas, no son comunes en el área donde fue localizada.
De forma asociada, los investigadores identificaron una escultura monolítica de casi dos metros de altura, con grabados que representarían una escena simbólica en la que figuras de élite reciben un fluido de una entidad divina, lo que sugiere un complejo significado ritual o ceremonial.
En el mismo contexto arqueológico se recuperaron materiales como restos de maíz carbonizado, vasijas enterradas y una cuenta de piedra verde fragmentada, elementos que habrían formado parte de ofrendas depositadas en el sitio.
Los objetos serán sometidos a análisis especializados en laboratorio por un equipo interdisciplinario del Instituto Nacional de Antropología e Historia, mientras que la estructura principal requerirá procesos de restauración y consolidación para su conservación.
Aunque la zona ha sido vinculada históricamente con la cultura totonaca, los especialistas señalaron que no existen evidencias concluyentes que permitan atribuir directamente estos vestigios a dicha civilización. En cambio, se plantea la posibilidad de la existencia de un grupo cultural local con influencias de poblaciones del Golfo de México.
Las labores de excavación y rescate, que iniciaron a finales de 2025 en un terreno destinado a desarrollo habitacional, se prevé que concluyan en agosto de 2026, mientras que el análisis de los hallazgos se extenderá hasta 2027.


