Aunque la sustentabilidad ocupa un lugar cada vez más relevante en la agenda pública y empresarial, en Querétaro todavía son pocos los negocios que incorporan materiales reciclados directamente en sus procesos productivos.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), derivados del Módulo de Medio Ambiente de los Censos Económicos 2024, revelan que apenas 6.6% de las unidades económicas consultadas en el estado utilizan materiales reciclados como materia prima.
El estudio consideró a 8 mil 375 unidades económicas queretanas a las que se les consultó sobre prácticas ambientales. De ese universo, 556 establecimientos señalaron integrar insumos reciclados en sus procesos de producción, mientras que el 93.4% afirmó no emplearlos con ese fin.
El uso de materiales reciclados tiene una presencia ligeramente mayor en otras áreas operativas. Cerca del 19.9% de los negocios reportó utilizar reciclaje como material de empaque, mientras que un 1.1% señaló darle otros usos dentro de sus actividades.
A nivel nacional, Querétaro se colocó en la posición 11 entre las 32 entidades federativas con mayor proporción de empresas que usan materiales reciclados como materia prima. Encabezan la lista el Estado de México, donde 9.8% de los negocios adopta esta práctica, seguido de Tabasco con 9% e Hidalgo con 8.8%. En contraste, Nayarit, Yucatán y Sinaloa registraron los niveles más bajos.
Los datos se dieron a conocer en el contexto del Día Mundial del Medio Ambiente, conmemorado cada 5 de junio, una fecha en la que organismos internacionales han insistido en la necesidad de replantear la relación entre economía, producción y sostenibilidad.
Más allá del reciclaje, uno de los temas ambientales que más preocupa en Querétaro es el agua. Durante la primera sesión ordinaria 2026 de la Comisión Estatal de Cambio Climático, autoridades estatales advirtieron sobre la presión creciente que enfrentan los acuíferos.
El titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SEDESU), Marco Antonio Del Prete Tercero, alertó que existe una ventana aproximada de entre cinco y diez años antes de que algunos mantos acuíferos puedan enfrentar daños de carácter irreversible si no se implementan medidas de recuperación y manejo sostenible.
Como parte de las alternativas planteadas, se propuso un modelo basado en incentivos ambientales y mecanismos de mercado orientados a financiar la recuperación de acuíferos mediante proyectos certificados y esquemas de trazabilidad.
La problemática ambiental no se limita al recurso hídrico. De acuerdo con cifras expuestas en el mismo foro, la zona metropolitana de Querétaro ha perdido más de 9 mil hectáreas de vegetación en las últimas dos décadas, situación que ha generado impactos en la infiltración de agua, el incremento de temperaturas, la biodiversidad y la disponibilidad hídrica.
Ante este panorama, autoridades estatales han planteado la posibilidad de desarrollar un sistema integral que otorgue valor económico a elementos ambientales como el agua, el carbono y la biodiversidad, bajo la idea de que la sustentabilidad deje de percibirse únicamente como un costo y se convierta en un factor estratégico para el desarrollo.
Según información del gobierno estatal, entre 2023 y 2026 se han gestionado más de dos millones de toneladas de dióxido de carbono y compensado más de un millón de toneladas como parte de las estrategias ambientales implementadas en la entidad.
El reto, sin embargo, continúa siendo amplio: avanzar hacia modelos productivos más sostenibles en un estado donde el dinamismo económico y la presión ambiental avanzan prácticamente al mismo ritmo.


