La colaboración internacional y el uso de herramientas científicas avanzadas fueron los ejes centrales del Foro Binacional “Fortaleciendo la Prevención, Erradicación y Mitigación de Epidemias: el rol de los modelos matemáticos”, inaugurado por la secretaria de Salud de Querétaro, María Martina Pérez Rendón, en las instalaciones del Centro Cultural de la UNAM.
Durante el encuentro, la titular de la Secretaría de Salud destacó la relevancia de unir esfuerzos entre instituciones académicas de México y Chile para generar conocimiento que permita anticipar y responder de manera más efectiva a los retos sanitarios actuales y futuros.
El foro reúne a especialistas de universidades chilenas como la Universidad de Chile, la Universidad del Desarrollo, la Universidad de Aysén y la Universidad Técnica Federico Santa María, así como representantes de instituciones mexicanas, entre ellas la Universidad de Sonora, la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Unidad Juriquilla y el Instituto de Matemáticas de la UNAM.
Pérez Rendón subrayó que las recientes emergencias sanitarias dejaron claro que la ciencia, la innovación y la cooperación entre países son fundamentales para proteger la salud de la población. En este contexto, señaló que los modelos matemáticos se han convertido en una herramienta estratégica para comprender la dinámica de las enfermedades, prever escenarios, identificar grupos vulnerables y evaluar la efectividad de distintas medidas de control.
Como parte de las actividades del foro, se presentaron los resultados de un proyecto de investigación desarrollado durante tres años por un consorcio académico de México y Chile. El estudio, enfocado en el modelamiento matemático de procesos epidémicos, incorporó variables relacionadas con la estructura poblacional, factores regionales y grupos de riesgo.
Entre los hallazgos más relevantes se destacó que la propagación de las epidemias no depende únicamente de factores biológicos. Aspectos sociales, económicos, geográficos y culturales también influyen de manera significativa tanto en la expansión de las enfermedades como en el éxito de las estrategias implementadas para contenerlas.
La secretaria de Salud resaltó que las conferencias, mesas de análisis y espacios de discusión contemplados en el programa permitirán fortalecer la formación de investigadores y estudiantes, además de abrir nuevas oportunidades de colaboración científica entre ambos países.
Con este tipo de iniciativas, las instituciones participantes buscan consolidar redes de trabajo que impulsen el desarrollo de soluciones basadas en evidencia científica para mejorar la capacidad de respuesta ante posibles emergencias sanitarias en el futuro.


