Entre enormes paredes de roca y las aguas del río Extoraz se encuentra uno de los escenarios naturales más sorprendentes del semidesierto queretano: Cañón del Paraíso, en el municipio de Peñamiller.
El cañón tiene apenas unos 10 metros de ancho en algunos de sus tramos, mientras que sus paredes de mármol negro alcanzan más de 100 metros de altura. A lo largo de aproximadamente 700 metros, el cauce del río se abre paso entre formaciones rocosas que crean un paisaje muy distinto al que suele asociarse con el semidesierto.
La zona ofrece opciones para quienes buscan una experiencia de aventura y contacto con la naturaleza. Entre las actividades que pueden realizarse se encuentran el senderismo, las caminatas, las rutas guiadas y el campismo; además, el lugar cuenta con espacios donde es posible disfrutar de las aguas del río en determinadas condiciones.
El recorrido también permite descubrir pequeñas cuevas y formaciones naturales, mientras que en los alrededores se encuentran sitios como el Manantial de La Guayaba y vestigios de petrograbados que muestran la riqueza natural y cultural de esta región.
El Cañón del Paraíso forma parte de los atractivos que hacen de Peñamiller una alternativa para quienes desean conocer un Querétaro menos convencional, lejos de los destinos turísticos más conocidos y con paisajes propios de la transición entre el semidesierto y la Sierra Gorda.


