Mucho antes de convertirse en una de las avenidas más transitadas y emblemáticas de la capital, el entorno del Río Querétaro era un espacio donde la vida cotidiana giraba alrededor del agua. Sus márgenes albergaban huertas, molinos y antiguos barrios que dieron forma al crecimiento de la ciudad, convirtiéndolo en uno de los escenarios más importantes de la historia queretana.
Durante la época virreinal, el río fue una fuente esencial de abastecimiento para la población y un punto estratégico para el desarrollo económico de la entonces Santiago de Querétaro. A su alrededor surgieron caminos, puentes y asentamientos que con el paso de los siglos terminarían integrándose al corazón urbano.
Durante gran parte del siglo XX, el cauce también marcó el límite natural entre el centro histórico y las comunidades ubicadas al norte de la ciudad. Los habitantes aún recuerdan aquella expresión de «cruzar a la otra banda», una frase que reflejaba la importancia geográfica y social del río dentro de la vida cotidiana.
Con el acelerado crecimiento urbano de las décadas posteriores, la construcción de Avenida Universidad transformó completamente el paisaje. Lo que antes era un corredor natural comenzó a consolidarse como una de las principales vialidades de Querétaro, impulsando el desarrollo comercial, habitacional y turístico de la zona.
Hoy, recorrer Avenida Universidad es descubrir una combinación única entre historia y modernidad. A un costado del río se encuentran restaurantes, cafeterías, áreas verdes y espacios para caminar o hacer ejercicio, mientras que los puentes históricos recuerdan el pasado de una ciudad que creció siguiendo el curso del agua.
Uno de los sitios más visitados es el conocido Puente de los Candados, que con el paso de los años se ha convertido en un punto obligado para turistas y parejas que buscan inmortalizar su visita con una fotografía frente al Río Querétaro.
Aunque el crecimiento urbano modificó profundamente su imagen, el río continúa siendo uno de los símbolos más representativos de la capital queretana. Su historia permanece viva entre sus puentes, sus árboles y la avenida que hoy lleva miles de vehículos cada día, pero que alguna vez fue el escenario donde comenzó a escribirse buena parte de la historia de Querétaro.
Para quienes visitan la ciudad, caminar por Avenida Universidad representa mucho más que un recorrido urbano: es una oportunidad para descubrir cómo un antiguo cauce dio origen a uno de los espacios con mayor identidad, tradición y atractivo turístico de la capital.


