Durante la XXXII Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional del Sistema Penitenciario, realizada en Zacatecas, Querétaro presentó diversas acciones que han fortalecido su modelo de reinserción social y atención a grupos vulnerables dentro del sistema penitenciario, especialmente niñas, niños y mujeres privadas de la libertad.
Ante representantes de los sistemas penitenciarios del país, autoridades queretanas dieron a conocer un programa dirigido a las hijas e hijos de mujeres en reclusión, considerado una práctica innovadora a nivel nacional. Esta estrategia busca preservar los vínculos familiares y garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo integral de los menores mediante convivencias de fin de semana en espacios especialmente diseñados para ellos.
Las actividades se llevan a cabo en el Centro de Atención Infantil del Centro Penitenciario para Mujeres, donde se cuenta con infraestructura especializada y personal capacitado para brindar atención y acompañamiento a las familias participantes.
Como parte de las propuestas impulsadas durante la asamblea, Querétaro también promovió la firma de un convenio entre los estados que integran la región occidente del país para facilitar los traslados voluntarios de mujeres privadas de la libertad. La medida tiene como objetivo acercarlas a sus familias, particularmente a sus hijas e hijos, favoreciendo la convivencia y fortaleciendo una perspectiva centrada en los derechos de la niñez y la igualdad de género.
Asimismo, en su papel como coordinador regional de la zona occidente, el estado presentó los avances y acciones implementadas para atender las disposiciones establecidas en la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Extorsión, destacando el trabajo coordinado entre las entidades participantes.
Los resultados obtenidos han permitido que Querétaro mantenga un reconocimiento constante en materia penitenciaria. De acuerdo con evaluaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el sistema penitenciario estatal ha sido considerado durante siete años consecutivos como el mejor del país. A ello se suma el reconocimiento otorgado por el World Justice Project, que lo ubica como uno de los sistemas penitenciarios más seguros y con mayor respeto a los derechos humanos en México.
Con estas acciones, la entidad continúa consolidando un modelo enfocado en la reinserción social, la protección de los derechos fundamentales y el fortalecimiento de los lazos familiares como parte esencial de los procesos de rehabilitación.


