La decisión de comprar vivienda en Querétaro ya no pasa únicamente por elegir una ubicación o definir un presupuesto. El crecimiento urbano, el aumento en el valor del suelo y la transformación del estilo de vida de algunos sectores están cambiando las preferencias entre quienes buscan adquirir una propiedad en una de las entidades con mayor dinamismo inmobiliario del país.
Aunque las casas siguen dominando el mercado habitacional queretano, los departamentos comienzan a ganar terreno, impulsados por el desarrollo vertical, la cercanía a servicios y el incremento de los costos de adquisición.
De acuerdo con datos de la plataforma inmobiliaria Inmuebles24, ocho de cada diez búsquedas de vivienda en Querétaro todavía se enfocan en casas, principalmente modelos de dos recámaras. La tendencia refleja una preferencia marcada por espacios independientes, mayores áreas privadas y esquemas tradicionales de vivienda.
Sin embargo, el panorama inmobiliario muestra señales de cambio.
El mercado de departamentos registra actualmente un crecimiento anual cercano al 10% en la demanda, una tendencia vinculada tanto al encarecimiento del suelo urbano como a nuevas necesidades habitacionales.
Según explicó Julio César Mendoza, director comercial de Inmuebles24, el auge de la vivienda vertical responde a dos factores principales: el aumento en los precios de terrenos en zonas céntricas y las nuevas dinámicas de vida de grupos como jóvenes profesionistas y adultos mayores.
“Hay segmentos que comienzan a priorizar seguridad, movilidad y cercanía a servicios sobre el tamaño del inmueble”, señaló.
Actualmente, el precio promedio de venta de un departamento en Querétaro —de aproximadamente 65 metros cuadrados, dos recámaras y un cajón de estacionamiento— ronda 1 millón 970 mil pesos, de acuerdo con cifras de abril de 2026 del índice de la plataforma.
Paralelamente, el mercado de rentas también gana relevancia dentro del ecosistema inmobiliario local.
Si bien la compra de vivienda continúa siendo uno de los principales mecanismos de patrimonio para las familias queretanas, el incremento sostenido en los precios ha llevado a más personas a considerar el alquiler como alternativa.
Durante el último año, la demanda de inmuebles en renta creció 16%, mientras que la oferta de departamentos disponibles para arrendamiento aumentó 14%, según datos del sector.
El costo promedio mensual para rentar un departamento con características similares —65 metros cuadrados, dos recámaras y estacionamiento— se ubica en 11 mil 652 pesos mensuales.
Especialistas señalan que muchas personas optan por esta modalidad para acceder a zonas con mejor conectividad, servicios y cercanía laboral, sin asumir los costos elevados que actualmente implica la compra de vivienda.
El comportamiento del mercado inmobiliario queretano refleja una transición gradual. Hace una década, el crecimiento urbano estaba dominado por grandes desarrollos horizontales y fraccionamientos periféricos; hoy, el avance de los proyectos verticales comienza a redefinir la forma de habitar la ciudad.
Para compradores, inversionistas y desarrolladores, el reto ya no se limita a elegir entre casa o departamento, sino a entender hacia dónde se dirige el modelo de crecimiento urbano de Querétaro y cómo responder a una demanda habitacional cada vez más diversa.


