El municipio de Xilitla, San Luis Potosí, se prepara para vivir una intensa celebración cultural con la realización del Festival 48 Horas de Huapango, encuentro que reunirá a músicos, bailadores y público en torno a una jornada ininterrumpida dedicada a una de las tradiciones musicales más representativas de la región huasteca.
El evento se llevará a cabo del 19 al 21 de junio en la plaza principal del Pueblo Mágico, como parte de las actividades conmemorativas por los 200 años de la fundación del municipio.
La propuesta contempla mantener vivo el sonido del huapango durante dos días completos, mediante relevos continuos de agrupaciones y participantes que sostendrán la música y el baile sobre la tarima sin interrupciones.
El festival arrancará el 19 de junio a las 17:00 horas y concluirá exactamente 48 horas después, con la participación de exponentes provenientes de distintos estados vinculados con la tradición huasteca.
La edición de este año prevé la presencia de más de 25 tríos huapangueros originarios de San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Tamaulipas y Puebla, ofreciendo un panorama de los diversos estilos, interpretaciones y matices que existen dentro del género.
El huapango huasteco, reconocido por el protagonismo del violín, la jarana y la quinta huapanguera, será el eje central de un encuentro donde la música no se limita al escenario, sino que involucra activamente a bailadores, visitantes y comunidades enteras.
Los organizadores también impulsan un intento por alcanzar un Récord Guinness relacionado con la participación continua durante las 48 horas del festival, añadiendo un elemento adicional a una celebración que mantiene un fuerte carácter colectivo.
El encuentro tiene sus raíces en los tradicionales Domingos de Huapango, actividad comunitaria que se realiza de forma habitual en Xilitla desde hace casi veinte años y que ha contribuido a preservar esta expresión cultural entre generaciones de músicos y aficionados.
Más allá de los conciertos, el Festival 48 Horas de Huapango busca consolidarse como un espacio de convivencia, identidad y preservación cultural, donde la tradición musical huasteca se vive de manera participativa y abierta para habitantes y visitantes por igual.


